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![]() fabyrotts Amante de la raza 78 comentarios 765 puntos Para ver el panel de usuario debes estar REGISTRADO!
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![]() Aquí estamos, iniciando una nueva aventura que esperamos se convierta en una hermosa experiencia. Puede ser que usted ya sea propietario de uno o varios ejemplares, o quizás aún no lo ha decidido pero está interesado en tener un rott en casa; cualquiera que sea el caso, lo cierto es que aquí encontrará información que le será de mucha utilidad para poder día a día disfrutar más y más el haber decidido incluir un Rottweiler en su vida. No son pocas las personas que después de haber adquirido un rott, se van adentrando cada vez más en todo lo que ello implica; se van interesando por saber más del estándar de la raza, sus características, temperamento, cruzas seleccionadas, exposiciones, cuidados, enfermedades, etcétera. Pero permítame preguntarle algo: ¿No le gustaría entender más a su pero? ¿No le gustaría saber que le intenta decir? ¿Qué le está comunicando a otros perros? y lo que es mejor ¿No le gustaría hablar con su perro?
Bueno pues mucho de esto lo obtenemos a través de la ETOLOGIA (Ciencia que se encarga del estudio de la conducta animal). Y si sabemos porqué se presenta una conducta determinada, entonces podremos dar una respuesta específica, y estaremos, aunque usted no lo crea, hablando con nuestro perro. Piense en su Rott, puede ser un cachorro, joven, adulto, o un perro ya viejo; no importa, siempre está enviando mensajes, siempre está percibiendo lo que hay a su alrededor y también está cambiando. Como todos los seres vivos, tiene etapas de desarrollo y es muy importante que conozca dichas etapas para saber que pasa con su perro y que debe hacer y que no en cada una de ellas. En esta ocasión hablaremos precisamente de esas etapas de desarrollo, de lo que encontraremos en cada una y de cómo podemos interactuar con nuestro perro: Etapa neonatal o vegetativa: 1ª semana de vida del perro. En esta etapa, el cachorro es ciego y sordo, así que debe apoyarse en su olfato y en la percepción para localizar a su madre y mantenerse cerca de ella y del resto de la camada para permanecer abrigado. Su sistema termorregulador es inmaduro y debe estar en un sitio caliente o de otra forma moriría. Hasta hace poco tiempo, en esta primera semana de vida, el propietario prácticamente no interactuaba mucho con él. Se concretaba a verificar que estuviera en un ambiente limpio y cálido, que la madre tuviera suficiente leche y que los estimulara lamiéndolos con lo que haría que los perritos orinaran y defecaran. Pero ahora se ha desarrollado una interesante práctica de estimulación temprana, así que desde el nacimiento podemos empezar a trabajar con nuestros perros. En este periodo, nos apoyamos en las sensaciones que puede percibir, podemos colocarlo en superficies que tengan diferentes texturas y temperaturas, por ejemplo: metal, alfombra, lija, cemento, lana, etcétera. También podemos colocar al perrito en nuestras manos y darle giros de un lado hacia el otro ( esto se hace por unos breves instantes). Etapa de transición: 2ª a 3ª semana de vida del perro. Los cachorros siguen siendo ciegos y sordos, pero se presenta un crecimiento acelerado y una maduración neurológica importante. Quien haya tenido la oportunidad de ver nacer una camada estará de acuerdo en que los perritos recién nacidos mueven su cabeza de manera no coordinada, y en que es marcada la diferencia con un cachorro que ya tiene una semana o más de nacido con respecto al control que tiene en su cuerpo: sus movimientos son más precisos. En cuanto a la estimulación que podemos hacer con estos cachorros, será continuar con los giros en nuestras manos, colocarlos en distintas superficies y pellizcar suavemente sus orejas y las membranas que tiene entre los dedos. En esta etapa, entre los trece y quince días de nacidos, comienzan a abrir los ojos y a oír, así que podemos apoyarlos hablándoles y poniéndoles música. La afirmación del carácter se presenta de la cuarta a la séptima semana. En esta etapa se descubre a si mismo, a los otros perritos y algo muy importante, al hombre. Inicia un comportamiento social y se realiza la impronta; esto es, el apego que tendrá el cachorro a alguien particular por el resto de su vida. Se ha estudiado que la impronta se realiza sólo en un período sensible determinado, es irreversible y será retenida durante toda la vida del perro. He aquí por qué es de suma importancia una crianza adecuada, ya que si bien nosotros no pudimos tener contacto con el cachorro en esa etapa de su vida, el que está siendo criado por un propietario responsable nos puede dar la seguridad de que el cachorro fue correctamente estimulado en esta fase decisiva de su desarrollo. En lo que se refiere a la estimulación temprana que podemos trabajar con nuestra camada, además de continuar con la estimulación de nuestro cachorro, dejarles escuchar música y hablarles, será el de introducir a su ambiente algún nuevo elemento, como ser una pelota, un pedazo de tela con nudos o algún juguete. Podemos incrementar los ruidos a los que se exponen los perritos por ejemplo, aparatos eléctricos ( licuadora, aspiradora, secadora). Iniciaremos la atención individual de los cachorros, les podemos fabricar un túnel con una caja abierta de los dos lados para hacerlos que pasen por el, les enseñaremos a bajar las escaleras iniciando con un escalón, empezaremos a cepillarlos, los meteremos en una jaula de transporte por unos minutos al día, les pondremos una correa y dejaremos al principio que se acostumbre a ella dejando que la arrastre; cuando ya no le de miedo el traer la correa puesta, intentaremos que camine con nosotros con correa. Etapa de Sociabilización: 8ª a la 12ª semana En esta fase, el cachorro se da cuenta de lo que es juego y lo que es serio, tanto con otros perros como con el hombre; disfruta de aprender, es un buen momento para el perrito se vaya con sus nuevos dueños. El trabajo a desarrollar en estimulación será definitivamente de tipo individual, dándole la oportunidad de presentarle juguetes que hagan ruido y tocar, cepillar y masajear al cachorro. Del 3er al 4to mes se presenta la ordenación jerárquica, se somete al más fuerte, incluyendo al hombre. En esta fase es importante que lo pongamos en contacto con otros perros para que aprenda a establecer y respetar jerarquías, además como huele a cachorro es difícil que sea agredido por otros perros. Juega a obedecer y esto es importante. Recuerde que estamos tratando con un ¨niño¨, por eso debemos trabajarlo por el lado del juego, para él debe ser gratificante el obedecer pues será el inicio de un entrenamiento que él disfrutará el resto de su vida. Del 5to al 6to mes se establece la ordenación dentro de la manada, recordemos que el perro es un animal gregario, esto es, se organiza en grupo y en ese grupo debe existir un orden social; así que es aquí donde podemos obtener su reconocimiento como líder; es una etapa donde debemos corregir sus faltas, actuaremos con paciencia pero con mano firme. A partir del 7º mes se inicia la pubertad, esta etapa está caracterizada por el inicio de la madurez sexual, es una etapa difícil, entre otras cosas, porque va a cuestionar el lugar que ocupa en el grupo. Aquí se pude ver, por ejemplo, a un cachorro que había sido muy obediente y que comienza a revelarse. Los dueños, incluso, dicen que el perro ya se le olvidó todo lo que aprendió y que ya no obedece. El Rott es un perro con muy buena disposición para el trabajo, le gusta aprender cosas nuevas y no olvida fácilmente; lo que está haciendo es medirse con el jefe. Así que si estamos conscientes de lo que pasa en esta etapa de la vida de nuestro perro, sabremos que hay que ser firme pero no cruel. Seamos un jefe que valga la pena seguir. El perro no tiene problemas en aceptar que tiene un superior a quien obedecer, pero de nosotros depende el ser un líder justo. En razas como el Rottweiler encontramos la madurez sexual alrededor del año y medio. Aquí observamos como el perro se presenta ya como un adulto; marca su territorialidad, cuida su manada, a su grupo. Ya está en edad de reproducirse lo que lo lleva a enfrentarse con otros machos adultos. En el caso de las hembras también marcan las posibles diferencias que pueden tener entre ellas. Nosotros como líder debemos mostrar consistencia. Nuestro Rottweiler , a partir de esta etapa será considerado ya como un perro adulto, sin embargo, no pierde el gusto por aprender cosas nuevas: haga del entrenamiento de su perro algo muy agradable, de manera que su perro siempre quiera trabajar para usted y termine las sesiones de trabajo antes de que él se canse. Siempre debe quedarse con las ganas de hacer más. Para finalizar sus entrenamientos, pídale algo que tenga bien aprendido para que pueda ser ampliamente gratificado, ese será el recuerdo que él se lleve por haber obedecido. El Rottweiler desgraciadamente no es un perro longevo, su promedio de vida es de 8 a 12 años; así que un rott de más de 6 años se empieza a deteriorar. De nosotros depende mantenerlo lo mejor posible; ejercítelo, repase con él lo aprendido y enséñele cosas nuevas; no es cierto que un perro viejo ya no puede aprender. Puede ser que le empiece a fallar el oído, la vista pero a cambio tendrá una magnífica memoria, una excelente disposición al trabajo y si lo entrenamos con base en el respecto y el cariño, veremos un viejito feliz de trabajar para su dueño. Recuerde: Si las cualidades de un Rottweiler no las explotamos éstas tenderán a desaparecer. Firma
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